LA LEY ANTISPAM
¿QUIÉN PODRÁ SALVARNOS?
Trabajo realizado por:
Maite Vizcarra Alarcón
Publicado en "El Comercio"
del día 29 de septiembre de 2005, página 5
Curriculum
Vitae
¿Qué es el spam?. Si usted usa regularmente
una cuenta de correo electrónico, habrá experimentado la presencia
inusitada de un mensaje con publicidad de algún servicio o producto. De
manera muy general podemos decir que ese mensaje comercial cuando no es solicitado
previamente y cuando además es enviado de manera masiva, constituye lo
que en inglés se conoce como spam (Spiced ham), o en términos más
coloquiales "correo basura".
Si bien la presencia de este tipo
de comunicaciones electrónicas puede resultar molesto y perjudicial, la
solución del problema no siempre pasa por atacarlo a través de una
ley con nombre propio y, con más razón, si se considera que el número
de comunicaciones comerciales no solicitadas generadas en el Perú (a las
que se aplicaría el contenido de la ley) es aproximadamente el 10% del
problema.
¿Son necesarias las leyes antispam?. La experiencia internacional
indica que existen regulaciones, pero estas nacen dentro de un contexto más
amplio que busca eliminar el origen del problema: la obtención, uso y manipulación
de las direcciones de correo electrónico o mejor dicho de los datos personales.
Y es que para que usted tenga en su buzón de correo estos mensajes es porque
su dirección electrónica es conocida por el remitente.
El
tema pasa por saber cómo es que este dato personal es usado por terceros.
Es evidente que la manipulación de dicha información requeriría
de algunas normas de conducta mínimas que nos permitan protegernos del
envío de comunicaciones no solicitadas.
Estas normas mínimas
no se han desarrollado aún en la ley peruana antispam. Sería conveniente,
por ejemplo, que se establezca con claridad qué debe entenderse por spam,
considerando que dependerá de los límites y alcances de esta definición
que cualquier persona nos solicite una compensación en caso haber recibido
un correo comercial ilícito, que no cumpla con los requisitos establecidos.
Este
punto es vital para evitar que en nombre de esta nueva ley terminemos siendo denunciados
por enviar correos ilícitos y además obligados a desembolsar algunos
soles. Con mayor razón si consideramos que hoy es muy fácil generar
direcciones de correo falsas o que puedan inducir a error respecto de quien los
remite, pudiendo presentarse situaciones en las que terminemos denunciando a alguien
inocente.
Ya que en breve empezaremos a conocer casos de multas aplicadas
a quienes incumplan con las nuevas obligaciones, no estaría de más
que se retorne el debate en torno a una legislación sobre la protección
de los datos personales que, a fin de cuentas, es el asunto que en el fondo se
trata de proteguer con las legislaciones antispam.
