Características De Copyleft
- Programas De Software Libre
El término de copyleft es un juego de
palabras que se puede traducir como "izquierda de copia" o “permitida la
copia”, al contrario del significado de copyright que
literalmente quiere decir “derecho de copia”. Se considera que una
licencia libre es copyleft cuando además de otorgar permisos de
uso, copia, modificación y redistribución de la obra protegida, contiene
una cláusula que impone una licencia similar o compatible a las copias y
a las obras derivadas.
El desarrollo de las nuevas tecnologías y la
necesidad de cooperación entre los creadores de programas informáticos a
nivel mundial a supuesto la necesidad de establecer un nuevo tipo de
pacto social. Si copyright pretendía restringir el acceso a lo
privado, y protegía la exclusiva explotación de las obras a favor del
titular de este derecho, copyleft es un método inverso y tiene
por objetivo mantener estas creaciones libres exigiendo a su vez que
todas las versiones posteriores modificadas y derivadas de las mismas
sean también distribuidas como libres. De esta manera se pretende
garantizar la libertad de los que participan de forma comunitaria en la
producción de programas libres u otros recursos intelectuales bajo la
licencia de copyleft.
No obstante, la diferencia entre los
programas informáticos libres y privativos no es tan grande, en el
sentido de que ambos necesitan una licencia. La diferencia estriba en lo
que permite cada una de las licencias.
De acuerdo con la normativa española (Real
Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el
Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual) y tratados
internacionales no se puede explotar un programa sin el consentimiento
expreso de su titular que habitualmente lo hace mediante una licencia.
Pero la licencia no supone siempre una transferencia de propiedad sino
el otorgamiento de ciertos derechos específicos de los que goza el
autor. En derecho privativo éstos son normalmente derechos de uso y en
caso de software libre también de distribución y modificación así como
de defender algunos derechos de productor o la obligación de mantener el
software libre en cada una de sus correlativas versiones.
Existe gran cantidad de licencias de software
libre y su condicionamiento puede ser muy diverso.
No obstante de manera general podemos dividir
las licencias en dos grandes bloques según sus características más
importantes.
Las primeras serían las que no imponen
ninguna condición en su segunda redistribución (licencias permisivas) y
las segundas serían las que sí lo hacen (licencias robustas o
copyleft).
Copyleft inicialmente fue
desarrollado para la distribución de los programas informáticos. Los
software, hoy en día tan conocidos, como Linux, Open Office o FireFox
fueron creados como programas libres bajo copyleft.
Con el tiempo, el copyleft se ha
extendido a ámbitos muy diversos, además del informático, también a la
música, la edición, el derecho, el arte o el periodismo. Uno de los
primeros y más conocidos proyectos que instauró las bases de las
condiciones para las licencias de copyleft fue el proyecto de
software libre ideado por la empresa GNU.
Fue en 1983 cuando Richard Stallman creó un
proceso productivo de cooperación para la elaboración de un programa
operativo libre de cualquier restricción derivada de copyright.
El proyecto principalmente consistía en la elaboración de un conjunto de
licencias que garantizasen que el software creado por el equipo de
Stallman se mantuviera completamente libre en todas sus versiones
posteriores. Los participantes en este proceso podían usar, compartir,
modificar o mejorar cualquiera de las versiones libres de este software
siendo obligados a ponerlo a disposición del resto de la sociedad sin
ninguna restricción relativa a su explotación.
De esta forma se quería impedir que una vez
puesto al servicio de toda la comunidad de usuarios sin ninguna
restricción alguien pudiera cambiar estas condiciones. A diferencia de
un programa bajo el dominio público en que también se pueden realizar
cambios, copyleft impide que alguien lo convierta en un programa
privativo. En un software bajo el dominio público cualquier persona que
introdujera unas modificaciones en el mismo, lo podría distribuir como
producto propio, es decir, el intermediario podría romper la cadena de
uso libre iniciada por el autor originario y empezar a distribuir las
versiones modificadas bajo su propio copyright.
En caso de copyleft, cualquiera que
utilice el programa libre y lo pretenda redistribuir, con o sin
cambios, deberá otorgar al siguiente receptor la libertad de copiarlo o
modificarlo, garantizando en todo momento el mantenimiento de estas
condiciones iniciales.
Áudea, Seguridad de la Información
Karol Sedkowski
Consultor Legal